DISCURSO DE LA MAESTRA ESMERALDA IXTLA DOMÍNGUEZ, SECRETARIA DE ACUERDOS DEL CONSEJO DE LA JUDICATURA, DURANTE EL ACTO CÍVICO A LA BANDERA

Xalapa, Ver., lunes 30 de Abril, 2018.
Explanada Central de la Ciudad Judicial de Xalapa.
BUENOS DÍAS.
Agradezco a todos ustedes su presencia esta mañana en donde le corresponde presidir los Honores a la Bandera a la Secretaría de Acuerdos del Consejo de la Judicatura.
A nombre de todo el personal que la integra les deseo un excelente inicio de semana.
Hoy celebramos el Día del Niño, festejo que surgió hace más de 40 años, el 20 de noviembre de 1959, cuando la Asamblea General de la ONU concertó con los países miembros firmar la Declaración de los Derechos del Niño.
Desde entonces, cada país cuenta con un día para celebrar y organizar actividades con el objetivo de lograr el desarrollo y bienestar de los pequeños en todo el planeta.
En México lo celebramos el 30 de abril, como un recordatorio constante del deseo de un futuro mejor para ellos.
Es por eso, que les pido a todos hagamos lo que está a nuestro alcance para que esa esperanza empiece a florecer y crezca con nuestros niños para una realidad mejor, que ofrezca más y mejores posibilidades.
La responsabilidad que tenemos los adultos es crear un entorno para que los niños crezcan seguros, con la posibilidad de escoger su proyecto de vida y alcanzarlo.
Nosotros, los adultos, tenemos la obligación de trabajar para asegurar que cada niño pueda ejercer sus derechos.
Necesitamos abrirles las puertas al conocimiento, brindarles oportunidades de aprendizaje, fomentarles valores y empezar a generar los cambios, ya que no basta darles herramientas para lograr la transformación, sino ejemplificarlo con acciones.
En este mes, en que se celebra a los niños, recordemos las palabras de Roosevelt:
No siempre podemos construir el futuro de nuestra juventud, pero podemos construir nuestros jóvenes para el futuro.