DISCURSO DEL MAGISTRADO ROBERTO ARMANDO MARTINEZ SÁNCHEZ, CON MOTIVO DE LA GUARDIA DE HONOR DEL PODER JUDICIAL DEL ESTADO POR EL 208 ANIVERSARIO DE LA INDEPENDENCIA DE MEXICO

Xalapa, Ver., Viernes 28 de Septiembre, 2018

Parque Los Berros

 

CIUDADANO MAGISTRADO EDEL HUMBERTO ÁLVAREZ PEÑA, PRESIDENTE DEL HONORABLE TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA Y DEL CONSEJO DE LA JUDICATURA DEL ESTADO DE VERACRUZ…

CIUDADANOS INTEGRANTES DEL CONSEJO DE LA JUDICATURA DEL ESTADO…

COMPAÑERAS MAGISTRADAS Y MAGISTRADOS QUE INTEGRAN EL PODER JUDICIAL DEL ESTADO DE VERACRUZ…

PERSONAL QUE INTEGRA EL PODER JUDICIAL DEL ESTADO DE VERACRUZ….

PERSONALIDADES Y CIUDADANOS QUE NOS ACOMPAÑAN…

Es para mí un honor hablar sobre la Independencia de México, lo que nos lleva en primer término a reflexionar sobre las causas que dieron origen a la misma…

 

Así tenemos que antes de la gesta heroica precedieron al país 300 años de dominación española.

 

Entre las primeras causas del estallido del movimiento en el México Colonial, debemos destacar los privilegios que la corona y las autoridades Virreinales tenían para con los españoles radicados en México, por encima del resto de la población, en ese tiempo considerada de menor jerarquía.

 

Así pues, la explotación minera y el reparto de tierras cultivables favorecía a los nacidos españoles, por encima del insipiente poderío criollo, que buscaba consolidar sus negocios sin intermediarios españoles ni la monarquía de ultramar.

 

A finales del siglo XVIII la minería y la colonia en general comenzaba a entrar en crisis económica. Se trataba de una sociedad rígidamente dividida en castas, dependiendo de la “raza”. La raza se definía en grados, dependiendo de la cantidad de ancestros europeos y aquellos de raza europea “más pura” obtenían mayor privilegio.

 

Así pues, en primer grado de jerarquía se encontraban los españoles de nacimiento, que tenían todas las posiciones más importantes en la administración pública; les seguían los criollos, que eran la elite local de origen español, que a pesar de estar formada por ricos terratenientes, comerciantes e industriales de la minería, no tenían los mismos privilegios que los Españoles.

 

Por último, los indios y mestizos, que eran el 82% de la población y que constituía la base trabajadora, explotada por los españoles y criollos, las rivalidades entre los tres grupos marcaron el inicio del movimiento independista en México.

 

Otro detonante fue el movimiento político que vivía España: La invasión Napoleónica trajo consigo una oleada de inestabilidad en la metrópoli. Si España no podía solucionar sus problemas internos; mucho más complejo resultó supervisar y encargarse de la administración de los Virreinatos en su poder.

 

Un factor más fue la inspiración reciente de la revolución francesa y la independencia de los Estados Unidos, que también jugó un papel trascendental en el movimiento independiente; inspirado por el liberalismo emanado de la ilustración por nombres como Rousseau y  Montesquieu. Fue así como un nacionalismo criollo forjó una identidad patriótica que condujo a los marginados y oprimidos a levantarse en el mismo contexto.

 

El bajío, granero y principal productor de alimentos en el país, fue el sitio donde estalló el movimiento  armado, después de que la conspiración de Querétaro fuera descubierta. Encabezada por militares, comerciantes y miembros del clero, algunos movidos por el espíritu de igualdad, otros por tomar el papel que los españoles ejercían como cabezas de puestos públicos y grandes comerciantes.

 

Descubierta que fue la conspiración de Querétaro, la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende y Juan Aldama a la arenga del cura de Dolores, quien convocó a sus feligreses para iniciar la insurrección, a través del toque de campanas de su parroquia  y al grito de “VIVA FERNANDO VII Y MUERA EL MAL GOBIERNO”, inicio la insurrección independista, que se caracterizó por la desorganización militar, la falta de armamento, ideas y objetivos claros; no obstante en esta primera etapa que inició con el grito de Dolores y finalizó hacia julio de 1811 a la muerte de Hidalgo, Allende y Aldama, se logró contagiar el sentimiento de emancipación que se anhelaba, a fin de independizarse de manera definitiva de la Corona Española.

 

José María Morelos y Pavón lidera la segunda etapa del movimiento independiente que abarca el período de 1811 a diciembre de 1815, el nombre de Fernando VII se va disipando y se vislumbra la máscara de un Gobierno con autonomía, es así que se definen las verdaderas intenciones de la revolución armada; el lograr la independencia total de España.

 

A la muerte de los caudillos, Ignacio López Rayón tomó el mando insurgente, pero insistía que al triunfo del movimiento, Fernando VII debía ser la cabeza del gobierno de la nueva España, Morelos y otros caudillos rechazaron  la idea totalmente y el control de la insurgencia pasó a manos de José María Morelos y Pavón, que con el documento Sentimientos de la Nación, dejó en claro que la guerra de independencia no tendría otro fin que la independencia de América y por lo tanto la independencia de México, hecho que se declaró formalmente durante el llamado Congreso de Anáhuac, convocado el 14 de septiembre de 1813 y del cual emanó la Constitución de Apatzingán, documento que efímeramente rigió sobre los territorios controlados por los Insurgentes.

 

En 1817, cuando la lucha parecía insostenible, un español llamado Francisco Javier Mina, mantuvo la chispa independista encendida; Mina luchó contra Fernando VII y por la independencia de México, aunque el 11 de noviembre de ese año fue arrestado y fusilado; ya sólo en el sur de México quedaban rastros de la insurrección, estos fueron liderados por Vicente Guerrero y a su vez combatidos por Agustín de Iturbide. Estos personajes fueron los que mediante su unión, dieron a la antigua Nueva España su independencia definitiva.

 

Sin restar mérito a todos los héroes y caudillos que participaron en el movimiento armado, de todo lo anterior, quiero destacar en esta ocasión, la participación ideológica de Don José María Morelos y Pavón, quien dotó de la ideología más profunda a la insurgencia, otorgándole sentido en el documento denominado “Sentimientos de la Nación”, inspirado en el liberalismo clásico como corriente filosófica, tomó como base la Declaración de los Derechos del Hombre; alejándonos de aspectos religiosos contendidos en tal atestado, se destaca el establecimiento de igualdad de las personas, el llamado a la unidad nacional y a la independencia

 

COMPAÑEROS INTEGRANTES DEL PODER JUDICIAL DEL ESTADO DE VERACRUZ:

Sirva de inspiración a nuestra labor jurisdiccional dichos postulados de unidad e independencia, plasmados por “EL SIERVO DE LA NACIÓN” en el documento referido. La independencia del Poder Judicial es un atributo esencial de un país que garantiza el Estado de Derecho. Por lo tanto, debemos de entender que nuestra labor jurisdiccional es ajena a los vaivenes políticos, que acontezcan en nuestro entorno y si bien en nuestro propósito de otorgar certeza jurídica al Ciudadano, debemos guardar colaboración y armonía con los otros Poderes del Estado, esto debe darse en un marco de equilibrio y respeto contenido en el esquema constitucional que garantiza la autonomía que requieren nuestro actuar y nuestras resoluciones judiciales.